Varias veces se nos presentó la necesidad de contarle, a todos los que están haciendo compras a través de Puente del Sur, qué resultados estaba teniendo su acción. Y nos pasa, porque es una pregunta que nos hacemos para nosotros mismos.
Por eso, nos parece importante marcar algunos resultados, algunas consecuencias, de lo que provoca la acción de consumo de muchas personas, familias y grupos, que apuestan a una alternativa de consumo que decimos que es «popular y solidaria».Pensamos que es bueno compartir con ustedes algunos datos económicos que ayudan a dimensionar lo que provoca la suma de muchas iniciativas de consumo.
Alrededor de 200 personas están gestionando compras individual o grupalmente cada mes. Otras 200 compran de manera más esporádica.
Muchos compañeros ya llevan casi 4 años haciendo compras de manera regular.
En el mes de junio se llegó a entregar cerca de 5000 unidades de productos.
Las compras están bastante dispersas. Queremos decir: los compañeros están comprando variado, no dos o tres cosas «ventajosas» en términos de mercado.
21 son las organizaciones que ofrecen los productos a través del Puente, y además 9 familias campesinas (productores individuales). Llegamos a 134 renglones de productos en agosto de 2007. Estimamos que esto afecta el trabajo autogestivo y solidario de más de 200 personas.
Para varias organizaciones y familias, no pocas, el consumo solidario a través de Puente del Sur se convirtió en central para sostener su trabajo y su ingreso. Todas utilizan de todos modos algún otro canal de «venta». Para otras la distribución que hacemos aporta a su desarrollo, pero no es central.
Un 15% del monto vendido, aproxidamente, se utilizan para el pago de salarios en Puente del Sur, que incluye casi a medias, tareas de distribución y de fraccionado de productos. Eso consolida la idea original de organizar una distribución «barata». Como pueden imaginarse, aún estamos lejos de alcanzar salarios adecuados para la tarea de distribución, pero estamos mejorando.
Varios de los productos sumados últimamente se han podido pagar a los productores con fondos generados por la propia actividad de la distribuidora. Asimismo, se pudo garantizar la demanda de varios de ellos gracias a que muchos compañeros compran con regularidad.
La gran mayoría de los compañeros que compran toman la iniciativa de comunicarse, lo que agiliza la tarea y evita gastos y pérdidas de tiempo.
Sin mucha pretensión estadística, estamos seguros que los productos han sufrido aumentos proporcionalmente menores a los del resto del mercado.
Coincidiendo con los comentarios de muchísimos compañeros que hacen sus compras a través de Puente del Sur, estamos seguros de estar disfrutando de productos de mucha mayor calidad que la que ofrece el mercado capitalista.
Estamos realizando una actividad de reciclado que incluye botellas, frascos, envases de limpieza, maples, corchos, papel de oficina, que nos resulta muy significativa. Para eso simplemente se están retirando envases cada vez que se entrega, logrando evitar la basura, eliminando costos y generando trabajo.
Los compañeros que compran los productos mes a mes hacen muchísimas sugerencias, si bien, no hemos desarrollado aún mecanismos para procesarlas más eficazmente.
Estamos contentos, desde un lugar chiquito, creciendo, y tratando de hacer crecer la idea de un proyecto posible, de una posible alternativa económica desde el campo popular.
Contacto:
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A confesión de parte…
En los últimos años se puso de moda la “responsabilidad social empresaria”, expresión equivalente a “no podemos ser tan jodidos” o “hagamos una fachada”. La RSE, así como lo que presentamos ahora, indica las serias dificultades que tiene el capitalismo a la hora de hablar. En el reverso de un paquete de yerba Las Marías, de ese enorme latifundio correntino, leímos una cosa curiosa:
“Qué quiere decir Pacto Global?
[…] es una iniciativa de las Naciones Unidas a la que adhirió Establecimiento Las Marías […]. Expresa nuestra voluntad de adoptar los principios universales relacionados con los derechos humanos, el ámbito laboral y el medio ambiente.”
Uno puede dudar que “la voluntad exista”, otro puede dudar de que la voluntad se realice, pero de lo que no quedan dudas es de la confesión: hasta ahora, de eso, nada, ¿no?, ni voluntad.
artículo publicado en Revista futuros nº11 / Río de la Plata primavera-verano 2007-2008



























